viernes, 25 de mayo de 2012

El eco de la vida


Un niño y su padre iban caminando por las montañas. De repente, el niño se cayó, se lastimó y gritó: "¡aaahhhhhhhhhh!".

Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algún lugar en la montaña: "¡aaahhhhhhhhhh!".

Con curiosidad el niño gritó: "¿Quién eres tú?" y recibió de respuesta: "¿Quién eres tú?".

Enojado con la contestación gritó: "¡Cobarde!" a lo que recibió de respuesta: "¡Cobarde!".

Miró a su padre y le preguntó: "¿Qué sucede?".
El padre sonrió y dijo: "Hijo mío, presta atención…"
Entonces el padre gritó a la montaña: "¡Te admiro!" y la voz respondió: "¡Te admiro!".

De nuevo el hombre gritó: "¡Eres un campeón!" a lo que la voz respondió: "¡Eres un campeón!".

El niño estaba asombrado, pero no entendía. Luego el padre le explicó:
"La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA… Te devuelve todo lo que dices o haces…"

Nuestra vida es simplemente el reflejo de nuestras acciones… si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor… si deseas más competitividad en tu grupo, ejercita la competencia.
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. La vida te dará de regreso exactamente aquello que tú le has dado.

Tu vida no es una coincidencia… ¡es un reflejo de ti mismo.


Autor desconocido