viernes, 24 de febrero de 2012

Tu propio Lugar


Date tu propio lugar.
Ocupa tu espacio.
Esto es algo que nadie puede hacer por ti.
Si no lo haces, además de que se te dificultará sobremanera encontrar tu eje interno, estarás propenso (o propensa) a enfermarte – es lo que suele derivar de la falta de equilibrio y de los vacíos de energía.

No regales el espacio que te corresponde, ni creas que
otro ser puede ocupar parte del tuyo. Esto es una invasión a tu integridad, que puede traer consecuencias poco deseables en diversos planos. Además, le estarías dando a esta gente el poder de tomar decisiones por ti, de elegir qué hacer con tu vida, de decirte qué puedes hacer y qué no… todo esto provoca una verdadera falta de libertad (¡la tuya!).

No esperes que mágicamente, una persona te dé el lugar que no te decides a ocupar: el tuyo propio. Tampoco supongas que alguien te querrá más por cederle parte de tu espacio o por transformarte, meramente, en un apéndice del otro. Esto te generará dependencia o simbiosis con la otra persona, ya que creerás que sin él o ella no eres un ser completo y digno de llenar, precisamente, el espacio que te corresponde. Somos seres enteros en interacción con otros, y cuanta mayor integridad y solidez interna tengamos, podremos entablar mejores relaciones de pares y de pareja.

A las mujeres en particular se nos ha enseñado que por ser el eje de la casa, debemos dar más de lo que recibimos incondicionalmente, a los hombres, a nuestros hijos. Somos dadoras natas. Bien podemos hacerlo respetando nuestro espacio y los límites que consideremos necesario poner a quienes nos rodean.

¿Crees que te das tu propio lugar?

Por Merlina Meiler

12 comentarios:

  1. Si Mari, yo tengo mi espacio y mi lugar, tambien lo tengo mas facil, puen nadie me lo disputa, ya sabes las razones, un saludo querida amiga.

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  2. Pasa un grato fin de semana…

    Envolviendo sentimientos
    en suaves telas de terciopelo
    para elevarlos al universo
    entre nubes de caramelo.

    Un beso al viento

    María del Carmen

    (Cada uno debemos respetar el de quienes nos rodean y asi tener el espacio propio como yo lo he tenido y tengo siempre)

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  3. Siempre un grato placer el pasar a visitarte y delitarme con tus escritos.

    Gracias por compartir, abrazos de luz.

    Beatriz

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  4. Maravillosa publicación cielo. Nadie salvo nosotr@s mismos nos podemos dar ese lugar. Un abrazo con todo el amor de mi corazón

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  5. YO SIEMPRE ME REBELÉ CONTRA MI MAMÁ QUE ERA MUY SOBREPROTECTORA PERO DE ALGUNA MANERA ME QUEDABA Y PARA NO ESCUCHAR SUS SERMONES... OBEDECÍA... ME HACEN FALTA ESPACIOS A VECES PORQUE ME SIENTO AHOGADA, IGUAL TENGO CARÁCTER Y ME IMPONGO, PERO LUEGO ME VIENE CULPA.

    ES TERRIBLE AMIGA MIA.

    BESOS GIGANTES Y GRACIAS POR TODOS TUS MENSAJITOS.

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  6. Las mujeres tendemos a despersonalizarnos y autosacrificarnos por quienes queremos, gravísimo error, porque los demás no harán eso por nosotras, entonces nos sentiremos decepcionadas.
    Así que te digo con toda seguridad: Yo si ocupo mi lugar y eso me hace más valiosa para los demás y la convivencia es más equilibrada y los grados de amor más balanceados.
    Muchos besos y un gran abrazo. Qué pases un fin de semana felicísimo.

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  7. Sí Manuel, por supuesto que lo sé cielo.
    Un fuerte y cálido abrazo para ti amigo

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  8. Mi preciosa María del Carmen, siempre se ha de tener nuestro propio espacio y por supuesto, siempre ha de estar el respeto hacia el espacio de los demás.
    Un gran abrazo y feliz finde

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  9. Gracias por tus palabras Beatriz aunque no son mis escritos cielo, comparto lo que otras personas han escrito.
    Te mando un fortísimo abrazo y mis deseos de que tengas un excelente finde

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  10. Así es mi preciosa niña melillense, y cuando respetamos nuestro propio espacio, es cuando también aprendemos a respetar el de los demás.
    Un fuerte abrazo de todo corazón cielo

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  11. Mi queridísima Luján, entiendo muchísimo lo que me comentas. Las madres en ocasiones somos demasiado protectoras y ahogamos a nuestros hijos, no nos damos cuenta de que los asfixiamos, y como bien relatas, los hijos para no tener discusiones ni sermones callan y pasan por todas, pero eso hace daño.
    Con respecto a lo que me comentas de la culpa es lo que tiende a ocurrir cuando no se está demasiado acostumbrado a imponerse, que cuando se hace parece que hayas cometido un crimen, pero para nada has de sentirte culpable cielo, tienes derecho a tener tu espacio y tomar tus propias decisiones independientemente de que a los demás puedan gustarles o no. Sólo respetándonos a nosotros mismos los demás nos respetarán. Piensa que cuanto más das, más quieren de ti, y esa situación llega un momento en que nos supera.
    Un fortísimo abrazo con todo mi corazón mi niña preciosa y mucho ánimo cariño.

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  12. Mi preciosa Sara, ¡¡¡y qué razón que llevas!!! tenemos un poder de sacrificio muy grande, y como le dije a Luján, cuanto más das más quieren. Acabas ocupándote del trabajo, de la casa y de todo, al final no queda tiempo para nosotras mismas y después por diferentes causas puedes no sentirte nada recompensada. Se da siempre incondicionalmente, pero eso es una cosa, otra que dejemos de respetar ese espacio nuestro, ese espacio que todos necesitamos, y no se es peor por ponernos en nuestro sitio y ocupar ese lugar.
    Un fortísimo abrazo de todo corazón y pasa un finde maravilloso

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