martes, 22 de noviembre de 2011

Una taza pegada a la mente de un abad


Los meditadores tailandeses cuentan una historia que ejemplifica el cambio de actitud hacia las cosas que experimenta una persona después de años de práctica meditativa.

Un abad muy importante fue de viaje a china para conocer algunos monasterios budistas de ese país. En el primero que visitó, le regalaron una taza de té muy hermosa. Era la vasija más bella que había visto nunca y, de hecho, era de una porcelana muy valiosa y sus pinturas estaban realizadas por un maestro muy reputado. Estaba muy contento con el regalo, pero al cabo de una horas, ya por la noche, en su alcoba, pensó:
¿Cómo la podría envolver para que no se dañe en el viaje de regreso?, y empezó a sufrir por ello.

Cuando llegó el día de la partida, puso cuidadosamente la taza en un cofre y le encargó al muchacho que conducía la carreta del equipaje:
<>. 
Pero durante todo el viaje estuvo preocupado por la taza; 
<<¿Y si me la roba ese joven diablillo que conduce la carreta? ¡Seré tonto!, ¿Por qué le habré dicho que la taza es tan valiosa?>>.
Pero la taza llegó sana y salva al monasterio. De inmediato, el abad le enseñó el presente a todo el mundo y eso le hizo sentirse muy bien, pero al día siguiente le entraron dudas sobre dónde debería guardarse ese magnífico obsequio. El tesorero, buen amigo suyo, dijo:
<>. 
Pero el abad la quería poner el  sitio más visible del lugar, en el comedor comunal y así se inició una encendida discusión entre los dos viejos amigos. Cuando el debate estaba llegando al punto más elevado, un joven novicio tomó la taza para verla mejor, se le resbaló y cayó rompiéndose en mil pedazos. Entonces el abad sintió algo que le sorprendió hasta a él que era un hombre sabio. Pensó !Qué alivio¡ Por fin soy libre de esa maldita taza que sólo ha hecho que robarme la paz desde hace meses!

La actitud que se adquiere con la práctica de la meditación es como la del abad el día que se dio cuenta de que era mejor renunciar a la taza que ser esclavo de ella. Es decir, nos volvemos más livianos en el desear y más capaces de soportar el malestar. O mejor dicho, comprobamos mediante la práctica que las cosas, los estados mentales placenteros, los logros... no dan mucha paz ni verdadera felicidad. Que las desgracias, las carencias, los problemas... no tienen por qué ser fuente de auténtico malestar. Al fin y al cabo, todo eso está destinado a desaparecer, lo bueno y lo malo: ¿por qué llorar tanto las pérdidas o apegarse tanto a las transitorias alegrías?




22 comentarios:

  1. Que historia!! Me recordó mucho a mi abuelo que odia los objetos de vidrio, cerámica y todo lo que se pueda romper, siempre que en la casa se compra algo de ese material el esta deseando que se rompa así no tiene que estar pendiente de ello. Creo que no tiene mucha relación a la historia que acabas de contar pero me ha venido el recuerdo.
    Espero hayas comenzado lindo la semana, muchos besos cariño ♥

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  2. Mi preciosa Lenn, si a ti te ha recordado a tu abuelo y a eso que decía es porque tiene algo que ver seguro cielo mío, y si no, mira tus palabras "porque así no tenía que estar pendiente de ello", es una forma de desconectar de esa preocupación.
    Un fortísimo abrazo y gracias por tu comentario mi preciosa niña

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  3. Una bellas historia, no hay que apegarse a las cosas, que no tienen importacia, por muy buenas y hermosas que sean, y lo que tenga que ser sera.

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  4. Una entrada preciosa Lenn,el desapego es muy importante para poder evolucionar.
    Mil besos.

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  5. Me ha gustado muchísimo la historia, y es más, me ha ayudado en un día como hoy, en que me siento un poco deprimida y agotada.
    Gracias por elegirla, Mari Carmen. Muchos besos.

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  6. Mari Carmen interesante esta entrada contra más apegado este a las cosa más lejos estas de tu corazón.

    Un cordial saludo desde…
    Abstracción textos y Reflexión.

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  7. Las preocupaciones hascen en muchas ocasiones de un grano de arena , una montaña como en este caso. Al final darle vueltas a las cosas no mereció la pena, ya que luego fue lo menos esperado. Y el apego a esa taza sólo le produjo un saco de preocupaciones.Muy bueno cielo. Un abrazo con todo mi corazón

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  8. Todo lo tenemos en la mente, lo primero que nos cunde es el pánico, si fuera la tranquilidad o la paciencia no nos pasarían muchas de las cosas, pero para eso somos humanos, para usar las herramientas primero al revés y luego al derecho, jajajaja.

    Besos!

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  9. Hola Mari Carmen, bonita historia y muy cierta. Y no es necesario que la "cosa" sea de valor, solemos apegarnos, inconscientemente, a las cosas más variopintas.

    Un abrazo amiga.

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  10. Ya sabes que me encantó.
    Un abrazo preciosa.

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  11. Un cuento para reflexionar M. Carmen.

    Vivimos pendientes de tantas cosas que no tienen importancia y en ocasiones se nos pasa por alto lo esencial...que como diría el Principito es invisible a los ojos.

    Un abrazo grande y buen comienzo de semana.

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  12. Gracias querida Mari Carmen... Para siempre tenerlo presente y no distraernos.
    Muchos besos.

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  13. Pues sí mi querido Manuel. Una de las mejores cosas que podemos hacer para sentirnos libres es desapegarnos de las cosas.
    Un fuerte abrazo cielo y feliz día

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  14. Gracias Morgana. Si que es importante, aunque reconozco que como personas humanas en ocasiones cuesta bastante...
    Un fuerte abrazo y gracias por tu comentario preciosa

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  15. Jana cielo, me alegro que te haya ido bien leerlo y deseo de todo corazón que hoy ya te encuentres mejor. Tenemos momentos delicados en ocasiones cielo. Tómalo con toda la calma que puedas.
    Un fuerte abrazo

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  16. Pues sí José Ramón, pero en ocasiones cuesta tanto ese desapego...
    Un fuerte abrazo y gracias cielo por tu comentario

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  17. Gracias mi preciosa niña melillense. Si es que en ocasiones tenemos disputas por cosas que después te das cuenta que es una chorrada, pero fíjate, se rompió la taza, se acabó el problema.
    Un fuerte abrazo con todo el amor de mi ser para ti cielo

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  18. Jajajajajja, y que razón que llevas ion. Como humanos, esto del pánico o miedo va con nosotros, así como todas las demás emociones. Si ya se dice... para aprender has de errar, que como bien has dicho, primero usamos las herramientas al revés y luego al derecho, jajajajajajajaj.
    Un fortísimo abrazo de todo corazón preciosa

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  19. Sí Ernesto. Por regla general eso es lo que hacemos la humanidad, apegarnos a todo. Si hay un refrán que dice: "se agarra a un clavo ardiendo", y eso creo que es un poco lo que nos pasa.
    Un fuerte abrazo y gracias por dejar tu huella en este espacio cielo

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  20. Gracias de todo corazón a ti Paqui.
    Un fortísimo abrazo preciosa

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  21. Me encantó lo que dijiste Adriana. Así es cielo.
    Un fortísimo abrazo y gracias por tu comentario preciosa

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  22. Desde luego que sí Sara.
    Un fuerte abrazo preciosidad

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