viernes, 25 de noviembre de 2011

El buscador


Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador…

Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, Kammir, Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de pequeña valla de madera lustrada.


Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.

El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor.


Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras:

Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.

Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar.


Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:

Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.


Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.


Una por una, empezó a leer las lápidas.

Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.


Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años…

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó.

Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.


-No, por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?

El anciano sonrió y dijo:


- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré…:

“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado.


A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? 

¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media…?


Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso…¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?


¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo…?


¿Y la boda de los amigos?


¿Y el viaje más deseado?


¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?


¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿Días?

Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos… Cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. "Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido”.

Jorge Bucay

14 comentarios:

  1. Muy bueno, el tiempo que verdaderamente se vive, esta muy bien, es poco verdad, en nuestra mano esta en hacer que esa libreta anote, la mayor fecha. Prcioso amiga mia.

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  2. ME HA GUSTADO¡¡ENHORABUENA!! QUE TENGAS UN BUEN DÍA. BESOS.

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  3. Muy buen cuento, hay tantas vidas sin años y hasta sin días. Solo lo vivido intensamente es lo que vale la pena contabilizar.
    Un beso.

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  4. BELLISIMO!! MI PRECIOSIDAD DE ANGEL!!! <3 ME ENCANTO!! COINCIDO CON MANUEL!!!
    ANTERIORMENTE CIIELO CREO QUE YA LO HABIAS COLGADO! PERO ES UN PLACER VOLVER A VERLO!

    UN ABRAZO Y MILES DE BESITOS LLENO DE BUENAS VIBRAS PARA TOD@SSSSS!! MIS MEJORES DESEOS! EXCELENTE FINDE!!!

    TE ADORO MI BELLO ANGELITO DE BARCELONA!!!

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  5. y que gran verdad todo lo que dice Jorge bucay....cuando la verdadera realidad es vivir cada instante igual que sentimos el aire al respirar. Cada momento y minuto de la vida es uno que no vuelve para poder disfrutar de esos intantes mágicos con nuestros seres queridos y con la vida en general. Un abrazo con todo mi corazón

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  6. La vida son dos días y uno es de noche, si te la pasas penando, eso no es vivir.

    Buen finde, besos!

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  7. Mari Carmen excelente cuento de jorge bucay me encanta todo lo que escribe jorge porque lo hace tan simple y tan sencillo que aprendes mucho de el..
    muy buena elección te felicito..

    que pases un buen fin de semana ..

    muchos Besos Y Sonrisas mi cielo...

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  8. Me alegro que te haya gustado Manuel. Perdemos maravillosos momentos para anotar en esa libreta, y al final, contando el tiempo de felicidad vivido, igual resulta que es mínimo. Tendríamos que vivir en plenitud y disfrutando de todo lo que tenemos que es mucho.
    Un fortísimo abrazo de todo corazón Manuel y feliz sábado

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  9. Gracias Maruja.
    Que tengas un felicísimo sábado cielo.
    Un fuerte abrazo

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  10. Efectivamente A.K.E., no se trata creo del tiempo que se vive, sino de cómo se vive.
    Que tengas un feliz sábado preciosa.
    Un besazo

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  11. Mi preciosa princesa, es muy posible que lo colgase anteriormente cielo, pero bueno, si te he de decir verdad no lo he recordado. De todos modos es una gran reflexión y me alegro de haberla vuelto a compartir.
    Un fortísimo abrazo princesa que sabes que también yo te quiero a ti con todo mi ser

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  12. Sí mi preciosa niña melillense. Cada momento perdido, es momento que ya no tendremos, pero podemos hacer por no perder otros que sí tengamos.
    Un fortísimo abrazo con todo el amor de mi ser para ti cielo

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  13. Vaya si no es vivir ion. Lo más triste es que tenemos grandes cosas para disfrutarlas y no se valoran, de ahí que no se disfrute de ello, y es una verdadera pena que pase la vida y no aprovechemos todos esos momentos de felicidad.
    Un fuerte abrazo y un feliz finde ion.

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  14. Mi preciosa Miluna, Jorge es un grandísimo Maestro, y al igual que tú, me gustan también las cosas sencillas, fáciles de entender, y él verdaderamente las hace de este modo.
    Un fuerte abrazo y que tengas un feliz sábado preciosa

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