domingo, 28 de agosto de 2011

OLVIDEMOS LO QUE NOS HACE DAÑO

Dos monjes iban caminando por el campo al atardecer. Mientras  caminaba, oraban y reflexionaban. Un poco antes de acercarse a un río que tenían que cruzar, el cual no tenía puente para hacerlo, se les acercó una mujer de baja estatura, pidiéndoles que le ayudaran a cruzar el río. Uno de ellos inmediatamente dijo que sí, mientras el otro lo veía con mirada de desaprobación. El que se apuntó para ayudar a la pequeña mujer la subío en sus hombros y terminado el río la bajó de sus hombros, la mujer quedó muy agradecida con ese monje. Los monjes siguieron su camino y el que no aprobó la decisión empezó a reclamarle al monje que ayudó a la mujer a cruzar el río acerca de su comportamiento: ¿Por qué subiste a esa mujer a tus hombros?, ¿no sabes que en el convento nos tienen prohibido mantener contacto con mujeres?. El monje que había ayudado a la mujer no respondía a las preguntas de su compañero.

Siguieron su camino y el monje insistía en sus preguntas, a lo que el otro monje no respondía. Poco antes de llegar al convento, el monje le volvió a cuestionar acerca de lo que había hecho y por fin el monje respondió: "Hace más de cuatro horas que esta mujer ya no está cerca de mi cabeza, pero sigue en la tuya. ¿Qué ganas con hacerte daño al tener en tu mente cosas del pasado?, ¿qué ganas con tener en tu mente cosas que a ti no te afectan?".
Tenemos en nuestra mente acontecimiento o hechos que ya pasaron, que no nos gustaron y que nos siguen haciendo daño, cuando lo mejor es, si no podemos borrarlos totalmente de nuestra memoria, al menos hacerlos a un lado o recordarlos como un hecho del cual podemos aprender.

6 comentarios:

  1. Una muy buena reflexion, siempre estamos hurgando en la herida, en el fondo somos un masoquistas, nos gusta el dolor

    ResponderEliminar
  2. Maravilloso ejemplo, para no insistir en lo que ha pasado y quedado atrás.
    Un abrazo cielo, gracias por compartir y alimentarme el ALma.

    ResponderEliminar
  3. Muy buena reflexión...las cosas del pasado son aprendizajes en la vida para el estado presente. Un abrazo con todo mi amor

    ResponderEliminar
  4. En ocasiones también lo pienso yo Manuel.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Gracias a ti mi preciosa Almita por dejar siempre tu preciosa huellita en este espacio.
    Muackssssssssssss

    ResponderEliminar
  6. Exactamente mi preciosa niña melillense. Lo importante es llevar esos aprendizajes al presente para no tener que seguir repitiendo lecciones.
    Un abrazo con todo mi corazón mi cielo

    ResponderEliminar

No se aceptarán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo o que puedan interpretarse como un ataque hacia cualquier colectivo o minoría por su nacionalidad, el sexo, la religión, la edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.

*Los comentarios no podrán incluir amenazas, insultos, ni ataques personales a otros participantes.

* Se reserva el derecho a eliminar cualquier comentario considerado fuera de tema.