viernes, 26 de agosto de 2011

Fotografiando el alma

Fotografiando el alma


Para comunicarse con otra persona tratando de conocerla, comprenderla y conectar con ella, hay que mirarla como un buen fotógrafo, hasta llegar de verdad a su alma. La misión de un buen retrato el captar el alma del retratado y la de una buena escucha también.

Primero hay que mirar por el visor, concentrándose en la otra persona al cien por ciento. Olvidarse por un momento de uno mismo tratando de silenciar nuestro ruido interno, lleno de pensamientos, angustias y miedos. Con ese cambio de perspectiva la otra persona se sentirá vista y escuchada.

Luego hay que encuadrar la imagen, conseguir que la otra persona se abra y comparta sus sentimientos, sintiéndose a gusto y en confianza. Para ello hay que desarrollar la empatía y ser capaz de escuchar sin juzgar.

Elegir la luz adecuada para la foto es darle luz a sus verdades profundas, dejando atrás el ”bla-bla-bla”, ayudar a la otra persona con autenticidad y proximidad a que descubra lo que realmente le pasa.

Enfocar y disparar es por medio de la confrontación poner en evidencias sus contradicciones, presentando como un espejo tus propias vivencias personales, no para desahogarte y descargarte sino para ayudar a la otra persona.

Por último el revelado es lograr que descubra lo que realmente le pasa por ella misma, teniendo el valor de confirmárselo aunque no te guste lo que tengas que decirle. Es mucho mejor que la persona encuentre sus propias soluciones que dar consejos que no siempre son bien recibidos.

Las claves para conectar con los demás son cambiar de perspectiva, fomentar la apertura del otro y explorar y profundizar buscando la raíz del problema, captar y comprender el sentimiento esencial y propiciar el autoconocimiento.

En todo proceso de comunicación afectiva hay un ingrediente fundamental que no debe faltar, el amor por la otra persona.
Ya decía un célebre psiquiatra suizo: “Nadie puede crecer ni desarrollarse en plenitud sin sentirse amado al menos por una persona”.
En base al libro “Escuchar con los ojos” de Ferrán Ramón Cortés.

6 comentarios:

  1. admiro a los fotógrafos porque son "captadores" de sentimientos, al igual que los poetas, cada cual en su mundo, conectan con esa otra realidad que nos hace diferentes
    saludos desde el maestrazgomagico.blogspot.com
    RAUL

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  2. Desde luego que sí Raul, son seres especiales con una gran sensibilidad. Sensibilidad que transmiten a través de sus fotos o escritos.
    Un abrazo enorme

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  3. Hay que ser un verdadero profesional, para hacer todo esto, creo que entender y compreder a los demas, es suficiente

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  4. Es muy importante ser empático con los demás, y cuando aprendes a escuchar desde el amor, es como que sintonizas con el alma, miras y ves su fondo, pero no es tan fácil cielo, como bien dices con lo que dices, ya es mucho.
    Un fuerte abrazo

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