jueves, 18 de agosto de 2011

El roble y la hiedra

El roble y la hiedra

Un hombre edificó su casa. Y la embelleció con un jardín interno. En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas.

Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.

Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados. El roble crecía silenciosa y lentamente.

- ¿Cómo estás, amigo roble? - preguntó una mañana la hiedra

- Bien, mi amiga. - contestó el roble

- Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura. - agregó la hiedra con mucha ironía -

Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio.

- No te burles, amiga. - respondió muy humilde el roble - Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza.

Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.

Y el tiempo siguió su marcha.

El roble creció con su ritmo firme y lento.

Las paredes de la casa envejecieron.

Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. Fue una noche terrible.

El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.

Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la hiedra, y la quemó.

Mientras tanto el roble reflexionaba:

"Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros."

De: ENVIO ESPECIAL ツ

6 comentarios:

  1. preciosa reflexión, la prisas no son nada buenas , el camino se hace poco a poco y cada ser humano tiene que evolucionar en su momento. Un abrazo con todo amor

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  2. Exactamente cielo mío. no podemos pretender correr en el camino, pues cada cual ha de llevar su propio ritmo. Cada cual tiene su propia labor y su propio ritmo ante esa labor.
    Un gran abrazo con todo el amor del mío mi cielo

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  3. Perfecto, la fuerza del roble, lenta pero seguro, y firme en sus convecciones, muy hermoso

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  4. Me alegro que te haya gustado mi precioso Manuel.
    Besos gigantes

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  5. Muy bonito, Mari Carmen. Es un escrito que nos puede enseñar mucho. No sé si se podría asociar, por ejemplo, con el aprendizaje diario o el del colegio mismamente, porque la base es muy importante y no hace falta rapidez, por así decirlo, si no tiempo. Se puede aprender mucho de esto, y es que muchas veces los que se ríen pensando que son mejores por el motivo que sea, luego son los que primero caen. Me ha gustado mucho :) Intentaremos ser robles jeje. Un beso

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  6. Natalia, me ha encantado todo lo que has dicho cielo. Como antes he comentado cada cual ha de ir a su propio ritmo cielo, no porque otros vayan más rápido todo el mundo ha de ser igual, y a las risas de los demás cielo, mucho amor, todo el amor que uno tenga en el corazón, pues recuerda siempre esto mi preciosa niña; "cada cual da lo que posee".
    Un grandísimo abrazo con todo mi corazón mi preciosa niña

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