miércoles, 27 de abril de 2011

EL ÁRBOL DE AMIGOS


Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.


Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar y hay otras que apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.


Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestran lo que es la vida.

Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros y luego pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.


Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma y del corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz y lo que necesitamos sin que se lo pidamos.


A veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces nos hemos enamorado y tenemos un amigo enamorado. Ese amigo da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.


Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.


También hay amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra y aunque no los vemos seguido están siempre cerca en nuestro corazón.


El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestras vidas.


Cada persona que pasa en nuestra vida es única y siempre, siempre, deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.


Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor y salud, hoy y siempre.


Sin embargo, habrá también los que se llevarán mucho y, habrá de los que no nos dejaran casi nada. Esta es la situación en la que se comprueba que dos almas no se encuentran por casualidad.


Autor anónimo




6 comentarios:

  1. Mi querida Mª Carmen: ¿Por qué pensaba yo que no tenías blog? Siento en el alma no haberte visitado antes pero no volverá a ocurrir más.

    Me ha encantado el árbol de los amigos.

    Brisas y besos.

    Malena

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  2. No te preocupes para nada Malena, estas cosas suelen suceder y no pasa nada en absoluto. Piensa que las personas llevamos muchas cosas cara alante, y quieras que no en ocasiones se nos pasa alguna que otra cosa, y esto no tiene la menor importancia.
    Me alegro que te haya gustado el blog y la publicación. Ya te habrás dado cuenta que en facebook tengo también alguna de estas publicaciones.
    Te doy las gracias por tu visita al blog y tu amabilísimo comentario cielo.
    Un abrazo enorme bellísima alma.

    Mari Carmen

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  3. Mi cielo de amiga, es preciosa esta reflexión. La he leído dos veces y precisamente tengo que decir que en mi árbol de amigos, tú eres una de esas personas especiales que la vida te regala y que tuve la dicha de conocer en persona de cerca tu hermosa alma y hermosa amistad. Sabes que te quiero con todo mi corazón.

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  4. Me alegro nuevamente de que te guste esta publicación cielo.
    Muchísimas gracias por tus bellas palabras mi niña.
    Tú también fuiste un regalo en la mía, y agradezco a Dios por habernos dado esa oportunidad de conocernos, abrazarnos, y tener la gran amistad que hoy en día tenemos cielo. Eres un amor cielo.
    Te mando un abrazo como siempre con todo el amor de mi alma y mi corazón.
    Te quiero mi preciosa niña melillense.

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  5. Nada se pierde, nada se gana. Las personas que se alejan han estado ahí para algo, igual que las que llegan. Todo es parte del "puzzle" de la vida y del entramado cósmico que nos une, a pesar de las apariencias.
    Bellisima la analigía del arbol y las hojas, con las personas que aparecen en nuestras vidas.
    Gracias Mari Carmen por compartir esta preciosa e instructiva entrada.

    Un tierno y reconfortante abrazo de esta hojita.

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  6. Muchísimas gracias a ti Salva por tu enriquecedor comentario.
    Yo creo que más que perder siempre se gana, porque esas personas han estado justo cuando tenían que estar, hasta que ambas han aprendido lo que han de aprender. Cuando esas personas desaparecen de nuestra vida, realmente no desaparecen, porque nada ni nadie es nuestro, y en cualquier caso, siempre se deja la huella en el corazón además de grandísimos aprendizajes.
    De nuevo gracias Salva y me ha encantado que te hayas paseado y dado tu preciosa opinión.
    Un gran abrazo

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